Los Sabai · esto lo cuidamos entre todos
La paga no es un sueldo: es una forma de arrancar el hábito. Lo de fondo es que este hogar lo sostenemos entre todos, y cada uno tiene su parte.
El rincón de los tratos: aquí la casa se echa una mano. Propón un encargo, coge un extra, o pasa una tarea tuya (desde «Hoy», con su botón ⇄). En un buen trato ganan los dos. 🤝
La semana se cierra el domingo: lo repasáis en familia y los adultos lo validan.
Este hogar es de los Sabai 💛
Dos minutos y lo tienes. Este hogar es de los Sabai: esto no va de mandar, va de repartir.
Algo que se retira un tiempo, con su motivo, su fecha de vuelta y cómo se resuelve. Cada cual ve solo las suyas; esto lo veis únicamente los adultos.
Lo que ven los menores en «Cómo funciona». Los asteriscos resaltan: *así* se marca lo importante.
Déjalo en blanco si sólo quieres que esa noche no cuente, sin cambiarle la hora.
Lo que sólo le aplica a esa persona. Se lo dices en persona; aquí queda escrito para que lo pueda releer cuando lo necesite.
Las vacaciones, un viaje, una temporada. Esos días la norma no rige, y vuelve sola cuando pasan.
Registran lo hablado, para no discutirlo cada vez. Tocar una para cambiarla; con ↑ y ↓ se ordenan, y ese es el orden en el que las lee la familia.
Un adelanto es paga de un mes que aún no ha llegado. Se apunta aquí y se descuenta sola del mes (o meses) que elijáis. Los menores lo ven en su pestaña Paga, con las cuentas claras.
Una retirada puntual, sin más vueltas: se resta de la paga de ese mes y se acabó. No es una consecuencia acordada ni deja nada pendiente — para lo que se pactó de antemano están las consecuencias. Los menores lo ven en su pestaña Paga, con el motivo que escribáis.
Un premio fuera de la paga: «te voy a dar esto por aquello». Queda apuntado con su porqué, lo ve en su pantalla, y cuando se lo des lo marcas y listo. No toca puntos ni tareas.
El porqué no es adorno: es lo que va a leer, y dentro de un año contará una historia.
Cuando le des la paga —en mano, por Bizum, como sea— apúntalo aquí. Su bote deja de estar esperando y lo ve en su pantalla.
Para un mes que la app no vivió entero —el primero, uno de prueba—: se fija lo que vale y todo cuadra con esa cifra. Sólo meses ya cerrados, y se dice en su pantalla con el motivo. Los cofres del juego van aparte.
Todo lo que hay que contar de este mes, también lo que cerraste.
Aquí se decide cómo se gana y cuánto. Lo ya cobrado no cambia nunca: un mes cerrado se queda al precio que tenía entonces.
Con las tareas de esta semana. Donde hay una casilla, escribe los euros que quieres al mes y el punto se calcula solo.
Lo que aparece cada día en «Hoy». Cambiar una tarea recalcula los puntos de la semana en curso.
🧹 Reparto de la casa · repartirlas todas de una vezLo que sostenéis los adultos y no cabe en una lista. Ocupa vuestra columna entera en la pantalla de casa.
Adultos: teclead vuestro PIN aquí mismo y la firma queda a vuestro nombre. La sesión de este aparato no cambia.
Validar sin firmar cierra la semana y esas tareas no cuentan para la paga. Si estaban hechas, fírmalas antes.
La loza del día. Los días que los menores no están, la cocina no se reparte: la llevan los adultos.
Cada uno dice en qué entra y qué días puede. Lo demás lo calcula la casa.
El reparto entero, guardado con un nombre. El del curso no tiene por qué ser el del verano.
Las semanas anteriores se quedan como fueron. Elige a partir de qué día manda lo nuevo.
Marca las que quieras mirar. El número es las veces que sale esta semana, contando sólo a quien tengas elegido arriba.
Algo que sólo hay que hacer un día: sale destacado en «Hoy» de quien la tenga, con sus puntos y el visto de siempre. El plan de la semana no se toca.
Encima de los puntos, y se cobra cuando la firmas. Dinero, algo del cofre, o las dos cosas.
Un retoque puntual, solo para este día: pasarle una tarea a otra persona, o añadir algo suelto. El plan de siempre no se toca.
Algo que necesitas y que alguien de casa puede hacer por ti: «recoger mis apuntes», «cuidar mi planta el finde»… Tú pones el premio, y sale de tus puntos cuando el trato se cierre.
Ni ciencia ni misterio: un orden que funciona. Empieza por el primer paso y lo demás va rodando. Y lo que no esté aquí, lo ves tú al llegar: para eso tienes buen ojo.
Hecho lo básico, date la vuelta y mira: eso lo has hecho tú. 💛
Lo hecho, con su fecha y su firma. No se puede editar: para eso está.
Navidad, Semana Santa, el verano, un campamento. Dentro de un periodo manda el periodo, nunca la pauta de los findes: es la regla dura de la casa. Se aplican a los menores salvo que se diga otra cosa.
Qué pasa con un día no lectivo pegado al fin de semana. No todas las casas lo acuerdan igual, así que se configura.
Para arreglar un tramo ya marcado, no para planificar: esto escribe día a día y queda en la capa más fuerte, por encima de los periodos y de la pauta. Para unas vacaciones o un campamento, usa un periodo ahí arriba: lleva nombre, se ve en la agenda y se puede editar.
«Despejar» quita las marcas hechas a mano en ese tramo: esos días vuelven a regirse por el periodo o por la pauta, o quedan libres si nadie dice nada.
Es la pauta de quien hayas elegido arriba: cada cual tiene la suya. Empieza a contar en su primer viernes y no toca los días anteriores. Las excepciones se marcan a mano encima, en el calendario o con un tramo.